¿Es PREDICADOR un cómic sólo para chicos?



Y me hago esa pregunta porque siempre que queremos iniciar a «un alguien femenino» (¿a quién no le ha pasado?) para que lea cómics, siempre «caemos» en los que pensamos que serán más fáciles de leer, de entender, de digerir por un público que no está acostumbrado a los tebeos y, encima, chicas. Y así, nos encontramos con dos categorías muy claras: los premiados y los «de sentimientos», como, por ejemplo:
Maus, claro exponente de la primera, con el consiguiente: es ganadora de un premio Pulitzer, ¿no lo sabías?
Píldoras Azules: temática de pareja que superan las adversidades, por muy duras que sean, perteneciente a la segunda, sin duda.
Ambas obras son geniales, redondas y muy recomendables… para chicas y para chicos, para todo aquel que quiera disfrutar de una buena lectura y algo más.

Pero si «nuestras amigas» leen todo tipo de literatura: ¿por qué proponer sólo esos tipos?
¿Por qué no recomendarles manga, que es tan curioso, que se lee «del revés»? Y aquí podríamos entrar en una nueva polémica: ¿El manga es sólo para adolescentes y chicas? ¡Otro supuesto típico y, a mi entender, erróneo!
¿Y los superhéroes? Invencible está que se sale y no es de los de siempre.
¿Históricos? ¿Basados en obras literarias? ¿De teatro? ¿Autobiográficos? ¿Ciencia ficción? ¿Esótericos? ¿Misterio? ¿De pasado herioco?
¡¡¡¡Será por temas y por modos de representarlos!!!!
De ahí que me lance a recomendar que recomendéis esta obra que nos ocupa (que cuenta con un gran número de fans por todo el mundo y, también entre los amigos de esta página, como se pudo ver en el artículo escrito por -cómo no- Custer, titulado «Predicador, a la busca y captura de Dios») creada por Garth Ennis y dibujada por Steve Dillon, en la que las portadas corren a cargo de Glenn Fabry… pero especificando que «no es una historia de amor, por favor, Mar, ni se te ocurra decir que es una de amor», aunque -por supuesto- hay una historia de amor, junto con otras de odio, de excesos, de alcohol, peleas, muchas peleas y sangre: con todos estos elementos, ¿cómo resistirse?



Por eso, yo, desde aquí, reivindico «Predicador» como un cómic que puede gustar, al igual que otros muchos, al igual que cualquier otro, a las chicas, mujeres y abuelas que gusten de leer una buena historia.



El argumento (por si queda alguien que aún no lo conozca y le apetezca empezar a recorrer/retomar el camino de estos personajes, a través de -la idea general que se tiene de- la América profunda o de alguna de sus ciudades más significativas) gira en torno a Jesse Custer, que es criado por su abuela en un rancho de Tejas y de cómo llega a convertirse en predicador, cómo abandona la Iglesia, cómo llega hasta él La Palabra – un don por el que consigue hacer que se cumpla su voluntad- y cómo conoce, en ese camino de búsqueda y, al mismo tiempo, rechaza al Dios al que había jurado servir.
A lo largo de este recorrido personal y espiritual, contado como un western actual (en el que aparecen John Wayne y un asesino con guardapolvos al más puro estilo Clint Eastwood) cargado de comicidad con muy mala leche, violencia, frases lapidarias, sentimientos extremos, amor y amistad, alcohol y cigarillos, Custer tiene que enfrentarse con su pasado, del que parece que nunca se va a poder librar, y hacer frente a un futuro absolutamente incierto. Para ello, y para hacerlo más fácil, algunas veces, y más complicado, muchas otras más, va a estar acompañado de, sobre todo, dos personajes de fuerte personalidad, como no podría ser de otro modo en este mundo «Preacher»:



Cassidy, el amigo, compañero de fatigas, de juergas, de broncas y de conversaciones en la barra de un bar, y siempre, al caer la noche. De origen irlandés y sin ocupación conocida, es el caos hecho persona: nunca se sabe dónde puede acabar una historia en la que él interviene. Con su eterno chaleco raído y sus gafas de sol, es uno de los pilares de la serie, en la que nada sería igual sin su presencia; y Tulip O´Hare, la chica de armas tomar que hace que la historia de Custer sea de amor salvaje, sin condiciones, sin almibar, pero sí con ternura, a la que no se puede dejar al margen, al lado de la que la vida puede ser de todo, menos aburrida y lineal.



Este trío de calaveras nos brindan historias difíciles de olvidar, para paladares fuertes, que te atrapan sin apenas darte cuenta y de las que, una vez has probado, es complicado desengancharte… ¿y para qué, si se pueden seguir disfrutando? Aprovenchen para saborearlas ahora, que están siendo re-editadas por PlanetaDeAgostini, o para ir a la estantería y retomar, bien desde la serie original de DC Comics, en su línea Vertigo, o bien de aquellos tomos de Norma, aquella historia que es una de sus favoritas.

Mar