Nate Fisher se explaya

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Nate Fisher, el profesor obligado a dimitir por prestar Ice Haven a una alumna, habla en The Beat.

Hola,

Aunque estoy logrando mi propósito de avanzar y tengo sentiementos encontrados respecto a generar MÁS prensa, me gustaría enviar una nota de agradecimiento a la blogosfera por todas las entradas apasionadas y razonadas que he estado leyendo en los últimos meses. Aunque estoy tentado de señalar los numerosos errores sobre los hechos y las afrentas directas a mi persona que se han hecho públicas (en ocasiones anónimamente) en relación a este incidente, en lugar de ello señalaré una consecuencia mayor que veo como trágica y más apropiada para esta audiencia: Esto ha sido malo para los cómics en la educación.

Mi tío Gary Cummings es una del puñado de influencias en mi vida que me hicieron entrar en una vida de lectura. Fue el director de la biblioteca en una de las mejores bibliotecas del país (Henry Carter Hull en Clinton, Connecticut) hasta que murió hace unos pocos años. Cuando yo tenía 11 años me dió el cómic de X-Men: Dios ama, el hombre mata. Después de esto ataqué su estantería. Ronin, Watchmen, American Splendor… no hace falta decir que he estado enganchado a los cómics desde entonces. Cuando muestro mi propia pasión por la lectura a mis alumnos, vuelvo atrás y hablo sobre los libros que me encandilaron cuando tenía su edad. Así que pienso en mi tío Gary y hablo sobre cómics.

Los cómics comprenden múltiples estilos de aprendizaje. Los cómics motivan a los lectores reluctantes. Los cómics permiten a los estudiantes con habilidades lectoras pobres a interaccionar con los temas adultos que coinciden con su propio crecimiento personal como adolescentes. Desde que empecé en la Guilford High School me esforcé en cumplir cada grupo de objetivos que encargados por administración usando los métodos que mi director y jefe de departamento animaban a usar. Siguiendo estrictamente los mandatos de mis superiores, intenté expandir la literatura y animar los hábitros de lectura independiente permitiendo una creciente libertad en la elección de libros y exponiendo a los alumnos a una variedad de géneros y formas literarias. Utilicé los cómics para logras esos objetivos con el consentimiento de mi jefe de departamento. Mis estudiantes han leído y disfrutado trabajos como Y: El último hombre, V de Vendetta, Kingdom Come, Orquídea Negra y Maus. La versión del mito de Orfeo de Neil Gaiman fue una herramienta útil en mi unidad de mitología.

Profesores: No dejéis que lo que me ha pasado a mí os disuada. Mis errores no fueron la mala intención o una pedagogía defectuosa, sino la precipitación, la preparación descuidada y la falta de comunicación. Leed con cuidado (¡y releed!) los cómics que pretendéis recomendar. Mostrar vuestros materiales a vuestro director. Comunicad a los padres las lecturas independientes de vuestros estudiantes si la preparación de sus hijos es deficiente. Los cómics son una gran herramienta que puede empujar a los estudiantes a superar su miedo y hacerles pasar páginas.

Profesionales del cómic: Enfocáos a las escuelas. La única manera en la que pude tener cómics en mi escuela fue físicamente llevarlos yo mismo. Producid ediciones académicas editadas y con precios para su compra por los departamentos escolares. Pensad en qué trabajos tenéis que ofrezcan a las escuelas la oportunidad de llamar la atención de los estudiantes sobre todos los temas. Solicitad consultores educacionales para ayudaros a preparar materiales suplementarios que guien a los profesores para un uso fructuoso del medio. Anunciaos en los catálogos que los profesores usan para pedir libros. Hay un abismo entre los editores de cómics y las esculas. Ambas partes necesitan expandirse para llegar a la otra parte. El resultado será bueno para la industria del cómic y bueno para los chicos.

Antes de despedirme, me gustaría agradecer a algunos particulares que me han apoyado por su razonamiento y su pasión online: Charles Brownstein y la CBLDF, Frank de Region 19, Eric Reynolds, The Minivan Diaries, Vex Karoli, Art Speigelman, Chris Arnott, Rick Green, JBC… disculpas para aquellos que olvido. Lo que habéis escrito ha sido importante para mí y mi familia durante estos momentos difíciles. Gracias, y que no decaiga. Citando al a menudo inapropiado Robert Crumb: Keep on truckin’!