Quién golpea a quién



Durante una de las visitas a casa de Al [Williamson] y Cori, yo estaba trabajando (pasda la fecha de entrega, como de costumbre) en un número de La Cosa del Pantano. Al me dejó un tablero de dibujo para el regazo y yo trabajé en mis lápices mientras Al y Rick [Veitch] hacían su trabajo. Rick nos pinchaba a Al y a mí por ser tan lentos, y por una vez yo tuve un alidado en mi terreno: «Déjale, Rick, ¡es más rápido que yo!»

Durante el descanso para el almuerzo, Al me pidió ver las páginas del guión de Alan Moore en el que estaba trabajando. Se quedó perplejo, de hecho un poco cabreado por lo que vio.

«¿Cómo… cómo demonios puedes DIBUJAR a partir de esto?» preguntó. «¡No entiendo nada! Qué demonios, ¿está escribiendo una novela?»

En realidad, a mí me encantaba trabajar a partir de los guiones de Alan, y se lo dije.

«¡¡¡Estás LOCO!!!» bramó Al. «¡Yo no podría trabajar a partir de esto ni aunque me pusieran un bazuca contra la cabeza!»

Esto nos condujo a una agitada discusión entre los tres. Rick también estaba entusiasmado con los guiones de Alan, lo que dejó a Al meneando la cabeza y mirándonos con escepticismo. «¡Los DOS estáis locos!»

«Mira, solo una cosa que necesito saber de un guión: quién golpea a quién», concluyó Al.

El gesto de su mano dejó claro que perferiría lanzar las páginas del guión de La Cosa del Pantano al aire antes que tener que pasar por el mal trago de echarles otro vistazo. Era demasiado.

«Necesito una, tal vez dos frases, como mucho. Esto es…»

Las palabras se le escapaban.

Stephen Bissette recuerda a Al Williamson e incluye, entre otras, esta pequeña anécdota.