Frank



Si no ha llegado ya a las librerías, el primer tomo del Frank de Jim Woodring que edita con mimo Fulgencio Pimentel, debería hacerlo antes de que ternime el año. Con el riesgo añadido de quedar relagado al olvido, como suele suceder con esas obras que se publican al filo y que no llegan a tiempo de entrar en las listas de lo mejor del año que se publican en tantos medios.



Desde aquí reconocemos un sonrojante desconocimiento de la obra de Woodring, de quien tan solo hemos leído su última obra publicada, Weathercraft. Sin embargo, este libro, que se enmarca dentro de la «saga» de Frank es fascinante, suficiente como para ayudarnos a entender el status de autor del que Woodring disfruta en su país y para hacernos esperar ansiosos la edición española del conjunto de la serie.



¿Tiene sentido editar en España un cómic norteamerica mudo? Bueno, en este caso sí, por diversos motivos. En primer lugar, porque las ediciones originales norteamericanas (salvo el Portable Frank, una compilación con tamaño reducido y expurgado del color) y el recopilatorio The Frank Book, son prácticamente inencontrables, o mejor dicho, encontrables a precios desorbitados. En segundo lugar, porque en la edición española se han incluido y se van a incluir historias e ilustraciones inéditas, en gran medida gracias al tercer motivo que avala la edición española. Es decir, el propio Woodring (según nos comenta el editor español) está entusiasmado con este proyecto que promete unos estándares de edición extraordinarios tanto en lo referente a las calidades como en lo relativo al diseño. De momento se han programado cuatro tomos que recogerán todo el Frank publicado hasta el momento, aunque si la cosa tiene éxito, seguramente se continuará con el libro en el que ahora mismo trabaja Woodring, El congreso de los animales, he incluso con obras separadas del «Universo Frank», como Jim o los libros de ilustraciones del autor. En cuanto al formato de edición, los cuatro tomos respetarán el tamaño de 29 x 21 cm, pero variarán en número de páginas y características de encuadernación: cartoné, rústica con camisa, flexbinder, dotando de personalidad propia a cada volumen. De la misma manera, como estrategia para cohesionar los cuatro tomos y a la vez darles un aspecto único, el diseño de las portadas es un homenaje el diseño de distintas ediciones de libros de bolsillo. Podéis jugar a reconocerlas en las imágenes que salpimentan esta entrada, aunque las cubiertas son provisionales y pueden sufrir retoques.



Y para terminar, algunos datos sobre el primer tomo de Frank, el que ya está (o casi) en las librerías: encuadernado en cartoné en holandesa con tela, contiene 176 páginas, 48 de ellas en color y 128 en blanco y negro. Como aliciente, comentar que en su interior hay material que no aparecía en el -supuestamente integral- The Frank Book de Fantagraphics, incluidas varias ilustraciones, una historieta breve nunca recopilada, titulada Funeral de Frank, y un texto surrealista ilustrado, El héroe con mil excusas, realizado por Woodring para una gira australiana hace pocos años.