La reproducción



[Refiriéndose ya a su trabajo como dibujante en el comic book americano] Bien, siempre quise entintarme a mí mismo desde el principio, pero mi experiencia en dibujar a tinta para la reproducción era extremadamente limitada. Y para mí, entintar es dibujar. Separar el dibujo a lápiz del entintado es muy artificial, y la gente que entra en el cómic pensando en ser sólo un entintador… es un pensamiento muy extraño para mí, pero entintar no consiste tanto en hacer líneas de tinta elegantes o texturas interesantes o lo que sea, es dibujar. Pero de cara a entrar en los cómics del modo que yo quería, dibujar a lápiz es donde estaba el camino. Dibujar a lápiz es narrar. Dibujar a lápiz es pensar sobre papel. Así que ahí estaba; todas las muestras que mandé eran lápices. Lápices con narración. […] Empecé a entintar mis propias portadas. Ver tu trabajo reproducido es una gran enseñanza, y aprendí más sobre entintado de eso que de cualquier otra cosa, de poner las marcas en el original y anticipar lo que pensaba que se vería, y luego verlo impreso y comprobar cómo se veía realmente. Así que empecé a entintar portadas y finalmente convencí al nuevo editor, cuando la edición cambió de manos […] de que podía terminar el trabajo en el mismo número de días».

David Mazzucchelli comenta las peculiaridades del trabajo destinado a su reproducción técnica. Un buen número de ejemplos de su aproximación al mismo, aquí.