Silvio José rescatado (Paco Alcázar)

silviojoserescatado

Silvio José rescatado (Paco Alcázar). Astiberri, 2015. Rústica con solapas. 25 x 21 cm. 112 págs. Color. 18€

Silvio José es uno de los iconos más reconocibles y poderosos del cómic español contemporáneo, y su serie en El Jueves ha marcado una época, por tópico que suene decirlo. Paco Alcázar supo adecuar su estilo y sus temáticas para encajar en una revista dirigida a —casi— todos los públicos si renunciar a su visión negra de la sociedad, y aunque para mí su obra maestra hasta ahora seguramente sea otra, «Todo está perdido», fue capaz de alcanzar un nivel de excelencia rara vez visto en una serie que dure siete años. Alcázar creó secundarios fascinantes, capaces de robar protagonismo cuando fuera necesario al tirano de Silvio, y se las ingenió para generar tramas y llevar a su monstruosa creación a nuevos niveles de infamia… y de empatía. Porque, y ése es el secreto de Silvio, cada vez se pareció más a nosotros. O nosotros a él, claro.

Este último volumen de sus historias, Silvio José rescatado, es un compendio de todas las historias que se habían quedado fuera de los cuatro tomos editados por Astiberri, por diversos motivos. Y en ese sentido, se podría entender como un regalo para completistas, aunque además de eso ofrece material nuevo, en su mayoría bastante metarreferencial, en tanto que habla de la creación de la serie y de la naturaleza del propio Silvio.

En este material reside una de las cualidades más interesantes del libro, en especial en lo que respecta a la introducción y el epílogo: la actitud de Alcázar hacia su propia creación. En la línea de la retórica del fracaso a la que aludía David M. Ball para hablar de la obra de Chris Ware, Alcázar se anticipa a cualquier crítica sobre su modo de dibujar, la sobreabundancia de textos o incluso la pertinencia de la publicación de este nuevo Silvio. ¿Qué vamos a decir, si lo dice todo él?

viñeta prologo rescatado

Pero un par de cosas sí pueden decirse sobre las bondades de este libro. Por ejemplo, que el contenido de Silvio José rescatado es perfecto para observar la evolución de la serie, tanto gráficamente —la evolución de Silvio, que cambia pero no cambia, es tremendamente perturbadora— como textualmente. Incluso pasando las páginas a cierta velocidad se aprecia cómo las páginas se van llenando cada vez de más texto, hasta copar la mayor parte del espacio. Pero, por supuesto, esto sigue siendo un cómic, donde el texto, dibujado en cierta forma por el autor dado que rotula a mano, desmiente aquello de que una imagen vale más que mil palabras.

Por lo demás, encontramos a todos los granes personajes de la saga, como siempre divididos en víctimas y verdugos, en explotadores y explotados. Silvio en realidad está en medio, y por eso actúa de eje alrededor del cual todos los demás orbitan, salvo quizás todo el universo del zoológico, conectado con el protagonista a través de su hermano, trabajador allí, pero sin que pase de lo anecdótico ese enlace. Y por supuesto también está aquí uno de mis favoritos, Federico, que me provoca una ternura infinita, y más aún desde el día en que Alcázar, pedazo de sádico, nos mostró cómo sería su vida sin el maligno muñeco Geyperman. Quizás lo mejor de este volumen sea el conjunto de entregas publicadas durante las vacaciones, en las que precisamente Federico juega un papel destacado y que funcionan, en realidad, como nueve miniseries paralelas.

Dado que Silvio José aparece como personaje en «La gran época», una de las series de Alcázar en Orgullo y satisfacción, su historia no acaba en Rescatado. Pero de algún modo sí ha terminado una era, con el fin de la serie regular en El Jueves.